Para mi no es un misterio saber
que la traviesa rosa de mi jardìn
florece en invierno y duerme en
primavera ya que siempre recojosus delicados pètalos en verano y
en otoño, sin embargo este cono-
cimiento suele ser perjudicial,
ya que ahora el sentimiento de
querer tenerla conmigo a cada hora
y a cada instante.
A lo mejor el destino desea probar mi
paciencia y mi fe, atributos que cual-
quier ser humano necesita para ser
feliz en esta vida, o tal vez atributos
que necesito para ser con ella.